Cuándo conviene ir al Psicólogo

No es necesario llegar a desarrollar un trastorno para ir al psicólogo y poder beneficiarse de la psicoterapia. De hecho, es preferible aprovechar los momentos de crisis, de malestar psicológico o las circunstancias adversas, como una oportunidad para aprender algo de uno mismo y crecer como persona.

Conocerte en profundidad, comprender tu forma habitual de reaccionar, así como tus recursos cognitivos, emocionales y conductuales, te permite recorrer tu camino en la vida sin quedarte atrapado en los conflictos con los demás. Incluso aunque vuelvas a encontrarte en situaciones parecidas, con la psicoterapia aprendes a afrontarlas de una forma distinta, más adecuada, creativa y con un menor malestar psicológico.

Lo que se experimenta sin conciencia, se repite.

De forma orientativa, hay determinadas situaciones en las que conviene considerar la posibilidad de recurrir a la ayuda profesional de un psicólogo:

  • Emociones muy intensas o que se repiten una y otra vez, a pesar de tus esfuerzos por intentar “controlarlas”.
  • Sentimientos intensos de rabia, impotencia, frustración, miedo o tristeza.
  • Sensación de que, al relacionarte con los demás, cometes una y otra vez los mismos errores, sin saber cómo evitarlos.
  • Dificultad para llevar a cabo las actividades cotidianas.
  • Quedarte enganchado a situaciones agradables o desagradables del pasado que te impiden disfrutar del presente.
  • Comportarte con frecuencia de una forma que resulta perjudicial o agresiva hacia ti mismo o hacia los demás.
  • Insatisfacción interior, que te impide disfrutar de tus relaciones y aficiones.
  • Dificultad al manejar las relaciones, quedándote pegado a los demás o provocando que huyan de ti.
  • Sentir que el tiempo se detuvo en algún momento difícil, que te produjo heridas que necesitan ser sanadas.
  • Sentimientos constantes de soledad, incomprensión, culpa, vergüenza, desesperación…
  • Pensamientos recurrentes de incapacidad o desvalorización, que te impiden potenciar tus capacidades y disfrutar de la vida.
  • Simplemente, sentir una enorme curiosidad por conocerte mejor, para potenciar lo mejor de ti mismo al relacionarte con los demás y para dar más sentido a tu vida.

La psicoterapia facilita la comprensión de las dificultades, y promueve el desarrollo de tus capacidades y tu creatividad, para encontrar nuevas formas de afrontarlas.