La curiosidad por comprender el comportamiento humano y por encontrar el sentido de la vida, me llevó a profundizar en el conocimiento de la mente, a través de la meditación.

Decidí dedicarme profesionalmente a la psicología y la psicoterapia, para que el conocimiento y la comprensión que iba adquiriendo, no sólo sirvieran para mejorar mi propia vida, sino para ayudar a los demás.