Terapia de Familia

Terapia de Familia

La Terapia de Familia se dirige al conjunto del sistema familiar, contemplado como una unidad.

Nuestro núcleo de convivencia primario es la familia. Las interacciones y la comunicación entre los integrantes del sistema familiar, así como las que se producen con el contexto exterior, especialmente con las familias de origen, influyen notablemente en el funcionamiento de la familia y en los comportamientos individuales de cada uno de sus miembros.

La familia influye en la identidad de sus miembros.

Desde el enfoque sistémico constructivista, la familia es un sistema de pertenencia, basado en la lealtad y la solidaridad, que proporciona dignidad e identidad a cada una de las personas que la integran. En este contexto, cobra especial relevancia la dinámica familiar, ya que ejerce una notable influencia sobre los procesos de individuación y construcción identitaria de los hijos.

Cuando en la familia hay secuencias de comportamiento redundantes, que alteran su estructura natural de niveles jerárquicos generacionales, se producen disfuncionalidades que acaban convirtiendo a la familia en un contexto demasiado complejo. Convivir con una realidad incomprensible puede acabar afectando a la estabilidad de sus miembros, requiriéndoles un sobreesfuerzo adaptativo que puede llevarles a desarrollar alteraciones emocionales, trastornos de la personalidad e incluso patologías severas (psicosis, esquizofrenia, anorexia, bulimia, etc.).

La Terapia de Familia proporciona un contexto en el que la familia puede elaborar y superar aspectos de la historia familiar que mantienen bloqueada su capacidad de cambio y adaptación a las nuevas circunstancias. Especialmente a las que se producen inevitablemente, a medida que van creciendo los hijos, sobre todo, en la adolescencia.

El contexto terapéutico sistémico permite a la familia recuperar una visión valiosa de sí misma. Adquirir una nueva perspectiva permite a la familia restituir su dignidad, cuando esta ha resultado dañada al afrontar circunstancias difíciles, tanto en su devenir histórico, como en el de las generaciones precedentes. De este modo, la familia puede construir soluciones nuevas y creativas para afrontar las circunstancias de su momento presente.

La adecuada transmisión de los valores familiares a las generaciones siguientes facilita que los hijos puedan desarrollar satisfactoriamente su proceso de individuación, construir relaciones de pareja satisfactorias y formar nuevas familias, diferenciadas de sus familias de origen.

Principales Áreas Terapéuticas de Familia

  • Crisis familiares.
  • Problemas de comunicación.
  • Asuntos pendientes.
  • Resolución de conflictos.
  • Problemas con las familias de origen.
  • Ruptura familiar por separación o divorcio.
  • Dificultades en el ciclo vital.
  • Diferenciación e individuación adolescente.
  • Trastornos de la conducta infantil.
  • Familias reconstruidas.
  • Conflictos con las familias extensas.
  • Trastornos Identitarios:
    • Trastornos alimentarios.
    • Trastorno bipolar.
    • Esquizofrenia.
    • Psicosis.