Terapia de Pareja

Terapia de Pareja

La Terapia de Pareja es un proceso dirigido a la pareja, contemplada como una unidad.

Desde la Terapia Sistémica Constructivista, la pareja es mucho más que la relación entre las dos personas que la forman. Es un sistema de pertenencia, basado en la solidaridad y la lealtad. En la pareja confluyen dos proyectos ideales de vida, para dar paso a una realidad común, en la que sólo tiene cabida lo posible.

Uno más uno son tres.

Los dos miembros de la pareja asistís a cada sesión. La presencia del psicoterapeuta contribuye a que, a lo largo del proceso, se vaya creando un contexto terapéutico e integrador, en el que os podáis sentir apoyados, acompañados y comprendidos, para que ambos reviséis conjuntamente lo que estáis construyendo juntos y los problemas que os genera:

  • El origen, estructura y funcionamiento de la pareja (roles, responsabilidades, etc.).
  • Cómo afecta a la pareja vuestra forma de afrontar los conflictos y los asuntos pendientes.
  • La comunicación y expresión mutua de emociones, deseos, afectos y necesidades.
  • La exigencia de que cada uno satisfaga las expectativas individuales del otro.
  • La interrelación entre las dificultades relacionales y afectivas en la pareja.
  • La comunicación de la pareja con su entorno, especialmente con las familias de origen.

La terapia es una oportunidad para que, como pareja, podáis llegar a una mayor comprensión mutua, una mejor comunicación para afrontar los conflictos, y una mayor libertad y responsabilidad a la hora de tomar decisiones que afectan a vuestra convivencia.

El objetivo de la Terapia de Pareja no es la reconciliación, sino la responsabilidad. La Terapia de Pareja permite que ambos clarifiquéis vuestros sentimientos y comprendáis el origen profundo de los problemas. Esto os prepara para decidir con más claridad si deseáis reconstruir la relación de pareja o afrontar una separación, con el menor sufrimiento posible.

Principales Áreas Terapéuticas de Pareja

  • Problemas de comunicación.
  • Asuntos pendientes.
  • Crisis de pareja.
  • Resolución de conflictos.
  • Problemas con las familias de origen.
  • Infidelidad.
  • Separación o divorcio.
  • Monotonía.
  • Problemas sexuales.
  • Dificultad ante situaciones vitales.